¿Alguna vez te has preguntado cómo preparan los monitores de colonias urbanas las actividades artísticas para los niños y adolescentes de una colonia de verano? Hoy charlamos con varios miembros del equipo de Rayuela Zaragoza que nos cuentan desde dentro cómo se diseña una experiencia única, divertida y educativa.

¿Cómo nace una actividad artística?

M. José (coordinadora): “Siempre partimos de un objetivo: que los niños disfruten, aprendan y se sientan capaces. Muchas veces, las ideas surgen del propio equipo, de algo que nos inspira (un cuento, una obra famosa, una técnica nueva…). También escuchamos mucho a los niños, lo que les gusta o lo que nos cuentan de años anteriores.”

Cristina (artista plástica): “Diseñamos talleres pensando en estimular la creatividad y dar libertad. Por ejemplo, este año creamos un mural colectivo donde cada niño aportaba su parte. Lo importante es que se sientan protagonistas, no solo ejecutores.”

Sofía (monitora de teatro): “Nos gusta partir de una historia o una emoción y dejar que los niños la transformen. A veces proponemos crear una obra de teatro desde cero, a partir de personajes inventados por ellos. Les sorprende ver hasta dónde pueden llegar juntos.”

¿Cómo se adapta la actividad a cada grupo?

M. José: “No todos los grupos son iguales, ni todos los niños tienen la misma experiencia o ganas. Al principio observamos mucho: hay quien necesita ir más despacio, quien quiere expresarse sin hablar… Lo bueno del arte es que permite muchas formas de participación. Incluso el niño más tímido suele acabar aportando mucho.”

Cristina: “Tenemos siempre alternativas. Si una técnica resulta difícil, simplificamos; si un niño quiere probar otra cosa, le damos esa oportunidad. Lo fundamental es que todos se sientan incluidos y valorados.”

Sara (educadora musical): “En música, por ejemplo, a veces usamos instrumentos reciclados que fabrican ellos mismos. Así, hasta los que al principio dicen ‘no sé’ acaban tocando y sorprendiendo a todos.”

¿Qué preparativos previos hacéis?

M. José: “Detrás de cada actividad hay mucho trabajo: preparar materiales, planificar espacios, prever tiempos y posibles dificultades. Repasamos la seguridad (materiales no tóxicos, sin piezas pequeñas para los más peques…), organizamos turnos y a veces ensayamos nosotros primero.”

Sara: “El ambiente es fundamental. Ponemos música, decoramos el espacio… Queremos que los niños entren y se inspiren nada más llegar.”

Sofía: “Y siempre tenemos un plan B: si algo no funciona, si hace mal tiempo… la creatividad también es nuestra aliada.”

¿Alguna anécdota o momento especial que recordéis?

M. José: “Nunca olvido a un niño que era muy tímido y no quería participar en la canción del grupo. Poco a poco, le dimos pequeños papeles y al final del campamento fue él quien pidió cantar solo delante de todos. Los padres se emocionaron al verlo.”

Cristina: “En un taller de escultura, uno de los niños rompió su figura sin querer. Se puso triste, pero entre todos inventamos un ‘museo de arte moderno’ y él transformó los trozos en una nueva obra. Fue una lección para todos sobre el valor del error y la creatividad.”

Sofía: “En teatro, la magia ocurre cuando ves a niños que no se conocen convertirse en un auténtico equipo, riendo juntos, improvisando y superando sus propios límites.”

¿Por qué son importantes las actividades artísticas en la infancia?

M. José: “El arte ayuda a que los niños se conozcan, se expresen, gestionen emociones y ganen seguridad. No buscamos que todos sean artistas, sino que descubran nuevas formas de mirar el mundo.”

Cristina: “Para muchos niños, el arte es el lugar donde pueden ser ellos mismos. No hay respuestas ‘malas’, solo ganas de probar, descubrir, crear.”

Sofía: “Además, la música y el arte unen mucho al grupo. No importa el nivel, ni si se equivocan: lo importante es participar y disfrutar. A veces los niños se sorprenden de lo que son capaces de hacer.”

Mensaje final para las familias

M. José: “Sabemos que a veces los padres tienen dudas: ¿se adaptará mi hijo?, ¿lo pasará bien?, ¿servirá para algo? Nuestra experiencia nos dice que el arte es un gran vehículo para el desarrollo personal y la felicidad.”

Sofía: “A veces los niños descubren talentos que ni ellos mismos conocían. Pero lo más bonito es verles disfrutar, compartir y crecer en un entorno seguro y alegre.”

Cristina: “Si tenéis cualquier duda, preguntad. Estamos aquí para acompañar a cada niño en su propio viaje creativo.”

Si quieres saber más sobre cómo trabajamos en nuestro campus artístico de verano, o resolver cualquier inquietud, contáctanos. ¡Estaremos encantados de hablar contigo!

Gracias a todas las familias por confiar en nuestro equipo y por apostar por la educación artística como parte esencial del crecimiento de vuestros hijos.